Carta del Arquitecto Cesar Pelli
La Torre de Cristal es uno de los rascacielos más elegantes que nunca he diseñado. Fue concebido como una escultura cristalina, delicada y vivaz de formas ascendentes que llevan nuestra mirada hacia su remate y al cielo. Las facetas de la torre capturan y reflejan la luz con gran dinamismo. El edificio termina, en su cumbre, con un jardín vidriado, con robles maduros contra una pared cubierta de plantas, en un gesto verde y vivo. La Torre de Cristal es hoy, uno de los edificios más destacados y nobles de Madrid.